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Las frases de
Moser son temibles. Son inoportunas y perturban la armonia en el
negocio. Porque traen alma a la industria del porno. Hans Moser
no es impulsado por la amargura pero si por el perfeccionismo.
El perfeccionismo en conjunto con el alma- y el corazon. Hans
Moser siempre ha tenido corazon. Alguien, que tiene sus raices
en la region de Banat en Romania, de donde los padres de Moser
son, tiene particularmente un gran corazon. Un corazon que
necesita calor y romance, que bombea un sentido inmenso de
nostalgia a traves de sus venas (viene de la constante vista del
tranquilo, vago pero corriente imparable del rio Danubio hacia
el horizonte distante)- un corazon que tambien sabe pelear.
Particularmente cuando el destino te trae a Alemania de manera
fria, orientado hacia el logro. Moser, nacido en 1944, comenzo
su lucha a una edad temprana. Fue refractario en la escuela, sus
celdas grises brillantes se rebelaron en contra de su rol como
un estudiante aprendiz quien- en esos dias, por lo menos- no
tenia permitido hacer preguntas. Sin un certificado de educación
secundaria, Moser busco su camino en la vida- un camino que
seria largo y ventoso como el Danubio. Cerca de la naturaleza
como el estabaa- como sus padres- el comenzo con algo solido:
un aprendizaje de carpintero. Después de
pegar
su quincuagésimo taburete de tres patas se dio cuenta:
“Asegurado, ver el polvo es organico pero el tipo de madera en
el que quisiera trabajar no crece en los arboles.”moser tenia
una idea de su vocacion en la vida, pero una vez mas el Danubio
tomo otro curso: se convirtió en un vendedor de muebles.
“Fue una epoca de
locura”, recuerda Moser, dandole palmaditas a sus 2 golden
retrievers. “todo estaba aun un poco post-guerra. Los ojos de
todos miraban hacia delante. Pero en toda la euforia y ceguera
luchando para grabar figuras de producciones, quedaron atrapado
en la concepción de honor llamada: calidad se graba”. Con un
gran gesto, Moser, mientras en su estudio de edicion, nos ofrece
una vista panoramica de su gran y caros equipos, que uno u otro
estudio de TV daria un ojo por tener. “Que de bueno serian las
grabaciones si la calidad se va por un tubo? Un chico como Piech
jefe de VW se dio cuenta de eso- es por esto que el no construye
en un terreno movedizo. Antes de rentar mis instalaciones para
la producción de grabaciones orientadas a la basura, prefiero
mirarlas como una síntesis de un arte que duerme inactivo.”
El ha tenido que hacer
esto mas de una vez. Y una vez el ni siquiera tuvo el chance de
hacer eso. En 1989- el zar del porno estaba en el pico de su
éxito después de hacer a Teresa Orlowski, la estrella que
descubrio en 1981, una marca mundial y levantando la pornografia
de los limites de rank social del sotano oscuro a la luz
brillante de un producto de estilo de vida ( y siendo seguido
por docenas de aprovechadores maravillados por la fiebre del oro
monetario)- el no se dio cuenta, después de toda su inteligente
inspiración, que el le habia dado total poder de tomar
decisiones.
La revolucion se torno
en sus propios hijos. Hans Moser se convirtió en algo como el
aprendiz de un brujo, sin poder librarse a sí mismo de los
genios que había dejado fuera de la botella. El inquebrantable
“hombre inteligente” que podia virar su mano a cualquier cosa,
fue privado de la noche a la manana del poder por su propia
creación. La millonaria y fuerza motriz de toda la industria
llego a terminos con el hecho que todo lo que el tenia era la
ropa que estaba usando mas un par de amigos a una disancia de
llamada. El tenia que superarlo y reunir todas sus reservas de
energia. El motto del dia era: ahora soy mucho mas determinado!
El dejó atrás los estudios mas modernos de la erotica en el
mundo, y un programa unico en su genero.
Sin embargo, su
desaparición no fue un accidente. Era tambien, una consecuencia
logica de un incomparable armamento técnico. El mercado mundial,
la cooperacion a través de los limites - Moser ya seguía otro
lema “los mejores no son los que se comen a los pobres; aquellos
que son mas rápidos se comerán a los que van lento”, en una
época en que la mayoría de aquellas compañías con fama de ser
progresivas que consideraban la máquina de escribir como una
pieza moderna de equipo de oficina, el fax era lo máximo y las
primeras PC eran máquinas infernales de otro mundo.
El vendedor de
muebles Moser, había aprendido a finales de los sesentas que
necesitaba a la tecnología como su aliada. Moser amaba a las
mujeres sin poses superficiales que les atraían: Poder. Él
carecía de prestigio, influencia y dinero pero su pasión por las
mujeres no lo dejaría con una mediocre gratificación. La ola
sexual ya se movía y Moser no planeaba quedarse quieto y ser
mojado por ella. Estaba determinado a subir a surfear sobre su
cresta inspirado por el opus del memorable Miguel Angel
Antonioni “Blow Up”. Así que se compró su primera cámara como
iniciativa privada y personal. Empezó a contactar modelos. Los
resultados fotográficos eran como pan caliente. Los vendió a
revistas y aquellas que eran muy subidas de tono para las
revistas, las empezó a explotar él mismo.
Las fotos que
fueron vendidas a Escandinavia no podían ser compradas por un
aficionado Alemán solo a través del mercado negro, organización
en la que Moser también toma partido y envía material
especialmente a Dinamarca. Esto no podía ser pasado por alto.
Aunque en Alemania esto era ilegal en esa época, las revistas de
sexo y las películas filmadas en Super-8, eran dobladas y hasta
las amas de casa las querían ver una vez que enviaban a sus
hijos a la cama. Moser llenó el mercado pero no fue
desapercibido y fue algunas veces detenido de continuar sus
“actividades carnales” que no eran dignas de un “buen ciudadano”
que lo llevaron a niveles extramaritales con las mujeres que
siempre deseó (y a través de las cuales hacía dinero).
Hans que lleva
en sus venas sangre Alemana y de Banat de baja Sajonia, no se
conformó ni se calmó. Persistió casi hasta el fanatismo. Después
de todo lo que él hacía traía a la gente alegría y placer.
También lograba dinero para él. Pero el dinero no lo era todo.
Moser filosofaba sobre que el dinero era una consecuencia de un
trabajo bien hecho, con amor y calidad. En la contra portada de
sus revistas decía “No solo vendemos revistas, también vendemos
amistad”. Y era verdad, el mercado era muy pequeño pero aquellos
que preferían el producto de Moser, eran personas que preferían
la perfección y lo bien hecho. Además las impresiones eran de
alta calidad en papeles brillantes y de lujo, mostrando los
mejores trabajos fotográficos. La lucha continuó y finalmente en
1975 la pornografía ganó y ya no era más una actividad ilegal.
Y aunque a
Moser finalmente se le dejó hacer lo que venía haciendo, él que
se hizo a si mismo no siendo solo fotógrafo sino operador de
scanner, escritor de máquina y litógrafo, perdió sus lazos. Nada
parecía imposible ahora. Hasta nuevos socios de buena reputación
se sumaban apoyando el trabajo de Moser. Así Moser se alió con
la tecnología y logró su compañía en expansión cuando Teresa
Orlowski entró en escena. Una chispa inicial que lo hizo olvidar
su amor brasileña de su vida (ambas relaciones fueron bendecidas
con hijos).
Teresa demostró
ser un catalizador para Moser el empresario. Moser entró al
negocio del Video en 1984. Ahora el Video era la mueblería.
Moser se dio cuenta que lo trabajaba con ambas manos y lanzó
“Foxy Lady”, un video legendario personificado por Teresa.
Viejas producciones sexuales con contenidos felices que
mostraban los buenos y viejos tiempos del porno, cuando el porno
llenaba los cines con películas de 16 y 35 mm pero Moser no
estaba aún en la jugada por falta de fondos. Entró entonces en
una campaña por aceptación en la sociedad y su persistencia por
entrar hasta en los medios y la televisión. Un par de años
después Moser era reconocido como alguien que lograba un trabajo
de calidad sobre aquellos que solo producían productos baratos,
demostrando todo lo que la calidad podía alcanzar.
Moser puso su
estudio en Hanover operando con tecnología de Grass Valley,
Ikegami, Ampex y Sony. Sus cámaras costaban DM 150,000 cada una.
También tenía sistemas de intercomunicación, rieles para cámaras
y un sistema computarizado de iluminación. Nada parecía
resistirse a su gran crecimiento y expansión. El equipo de
actores Americanos liderados por John Leslie o Sharon Mitchell,
mostraron respeto a nuestro hombre de baja Sajonia.
Cuando las
producciones se hacían lejos, Moser llevaba camionadas de
equipos por miles de millas. Algo que era único en el negocio.
Él invirtió sumas de siete cifras en la producción de un solo
film para no perder nada, hasta puso su estudio audiovisual
justo con él, con técnicos que trabajaban con mucho entusiasmo.
Pero su tripulación estaba solo formada por personas que
gustaban de Teresa quien no toleraba otra Diosa tras ella (como
Sibylle Rauch o Karin Schubert).
Luego, en 1989
Moser fue abandonado por Teresa Orlowsky, dejándolo con una mano
delante y otra atrás. “Quedarse de repente sin DM 20 millones
robados de tu bolsillo fue como hacer un salto libre sin red de
seguridad. Y no era exactamente lo que tenía en mente en mis
sueños. La razón por la cual todo esto fue tan duro de digerir
fue porque esta vez no era la ley quien ponía fin a mis
actividades como antes. Esta pérdida era muy personal. Pero de
pronto, tuve la oportunidad de continuar nuevamente. Tienes que
dirigirte a ti mismo para poder subir tu nivel y encontrar
mejores retos en el futuro”. Fue así como Hans Moser se dirigió
a la isla que no solo está más allá del horizonte sino también
detrás de él mismo. Ibiza.
Su realización
llegó… como un misionario del sexo, encontró una misión que lo
mantuvo vivo. Moser trabajaba duro y en exceso frente a su
computadora, haciendo horas extras y su remedio llegó. Sarah
Young cuyo potencial como estrella vino a sus sentidos
inmediatamente como visión de rayos X. Luego de su resurrección
en Hanover, Ibiza se conviritó en el más grande estudio al aire
libre del mundo para respirar y relajarte, incluso trabajando.
En 1991 Sarah Young se convirtió en su
tercera esposa en las
Vegas. Su boda fue filmada en video, después de todo la vida de
Moser debe ser capturada por los clientes. Así pues… todos
puedorn verle llevar a “La novia al altar”.
Con éxito
renovado, Moser vio un resurgimiento pero luego las olas del
mercado cambiaron, abriendo paso a muchos que dañaron el mercado
con presentaciones de aficionados y con precios muy baratos que
sacrificaban calidad. Sin embargo, después de todo, ellos eran
quienes financiaban el estilo de vida de Moser, los mismos
clientes que empezaban a preferir productos más baratos. Moser
no tuvo diplomacia al lidiar con esto, pero al tratar de
alcanzar sus metas de forma tan directa, significó su muerte en
el mercado pero al menos se mantuvo fiel a sus principios y
convicciones. Su ventaja fue que no estuvo en disputas
religiosas y su segunda ventaja se la dio el forum mundial. Un
forum con el que el viejo lobo que nunca se queda solo porque
necesita apoyo privado más que el agua misma. Así pues se casó
por cuarta vez. Moser se dedica hoy en día solo al Internet,
moviendo su negocio solo en el ciberespacio. “El Internet es la
póxima autoridad más alta a la cual me dedicaré, lejos de los
mercados de mentes obtusas”.
El mensaje
sigue siendo el mismo: Calidad O, poner algo más indiferente y
dando el significado a un lema que había puesto alma en los
productos de Moser desde antes: “Elegancia en Erotografía”. |